Cerrar buscador
  1. Inicio
  2. Violencia
  3. Violencia obstétrica

Violencia obstétrica

Hay una cantidad enorme de violencia obstétrica pegada a las paredes de todos los hospitales. Y solo parecen enterarse las madres y los bebés.

¿Qué es la violencia obstétrica?

Se puede entender por violencia obstétrica el trato deshumanizador, el abuso de la medicalización y la patologización de los procesos fisiológicos del parto que trae consigo la pérdida de autonomía y de la capacidad de decisión de parte de las mujeres durante su embarazo y parto.

Mujer tras violencia obstétrica


También conocida como violencia obstetricia, consiste en el trato despectivo o paternalista sobre el cuerpo femenino. Puede ser la falta de información, el abuso de medicación (epidural, anestesia, oxitocina) o de intervenciones médicas no justificadas (aborto forzado, cesáreas, episiotomías, fórceps); la separación del neonato, el incumplimiento del protocolo, el abuso psicológico, físico o emocional mediante burlas e imposiciones; dificultar o imponer la lactancia e incluso la no atención de emergencias obstétricas.

Según afirmó la OMS el 30 de septiembre de 2014: “La violencia obstétrica es hoy día un grave problema global de salud pública, que pone en riesgo el bienestar biopsicosocial de madres y bebés”. Se trata de un tipo de violencia de género, ya que se apropia del cuerpo y los procesos reproductivos de las mujeres y su consecuencia es la pérdida de autonomía y capacidad de decidir sobre los derechos sexuales y reproductivos. En España este tipo de violencia vulnera varios derechos reconocidos en nuestra Constitución: la integridad física y moral (artículo 15), la libertad personal (artículo 17) y la intimidad (artículo 18).

¿Cómo se produce la violencia obstétrica?

  • Físicamente: a través de prácticas “invasivas”, suministro de medicamentos sin ninguna justificación y cuando no se respetan los tiempos o posibilidades para que se lleve a cabo un parto.
  • Psicológicamente: implica trato deshumanizado, grosero, o se discrimina e infligen humillaciones cuando la mujer pide asesoramiento o requiere de atención.

También existe una violencia obstétrica extrema, como cuando se produce abuso durante el parto, una situación en la que la mujer se encuentra más vulnerable y es aprovechada para obtener autorización para la esterilización o para la colocación del DIU.

Preguntas frecuentes sobre la violencia obstétrica

Pronto daré a luz en el hospital ¿puedo elegir mis preferencias respecto al parto?

Tanto la OMS como el Ministerio de Sanidad recomiendan que las mujeres que lo deseen pueden informar por escrito o en ausencia de documento verbalmente, a los y las profesionales que les atenderán en el parto. De sus deseos para ese momento mediante el “Plan de Parto” de forma que,  si el parto se desarrolla normal, se respeten los deseos de la mujer.

¿Qué es un plan de parto? ¿Cómo se elabora?

El plan de parto es un documento en el que la mujer expone sus preferencias y deseos a la hora de cómo quiere que se desarrolle el momento de dar a luz: si quiere o no estar acompañada , si quiere o no epidural, cómo quiere colocarse en la dilación, etc. También puede solicitar que no la realicen algunas técnicas actualmente desaconsejadas en un parto normal, como al rasuración del vello público, la episiotomía, la utilización de fórceps, etc.

¿Puedo elegir la posición para parir? ¿Cuál es la postura más cómoda?

Lo normal es que la mujer de a luz tumbada o recostada en una camilla. Sin embargo los y las expertas admiten que esta postura no es la más idónea y favorable en el parto. Se recomienda que la mujer puede elegir la posición en la que se encuentre más cómoda y tener libertad de movimientos. Andar, posición en cuclillas, etc. pueden ayudar al feto a su colocación y ayudar al parto.

Contenido relacionado

 
 
Haz tu pregunta a un experto
 
 

Tags

Clínicas para abortar Violencia Clínicas de aborto Aborto legal Clínicas para abortar Aborto Legal Clínicas de aborto
Subir arriba