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Sexo anal, placer prohibido

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El sexo anal es una práctica tabú y llena de mitos para muchas personas. Aquí te damos consejos para aprovecharla al 100% y saber cómo tener más placer

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El sexo anal es un tema prohibido en la mayoría de las conversaciones, quizá porque se relaciona con la orientación sexual o con un concepto escatológico. Existen muchos mitos en torno a él, como que implica necesariamente la penetración, la presencia de un pene o la de dos hombres.  Como todo en el sexo es un mundo apasionante, lleno de posibilidades. Antes de empezar a dar algunas claves plantéate esto:

¿Estás segura de que quieres probarlo? Son muchas las mujeres que identifican esta práctica con la penetración de su compañero varón (y animada por él) pero al intentarlo sienten dolor. Hazlo porque tú quieras experimentar y de la manera que tú quieras, nunca por otra persona.

¿Estás segurA de que no quieres probarlo? El ano tiene muchas terminaciones nerviosas y, como tal, estimulado de la manera adecuada puede proporcionarnos mucho placer.

¿Estás segurO de que no quieres probarlo? En los hombres, al igual que en las mujeres, es una zona muy sensible. De hecho, para ellos es la vía de acceso a su punto “P" o prostático. Si introducimos un dedo en el ano y lo dirigimos suavemente hacia el ombligo encontraremos aproximadamente a 5 cm de profundidad la próstata y la reconoceremos por tener forma de avellana o castaña. Este punto se puede estimular con dedos, con la lengua, con objetos, con otro pene... En hombres acelera el proceso de eyaculación, pero para que dé más placer es mejor esperar a que estén muy excitados.

Resulta recomendable que la primera vez que nos relacionamos con estas prácticas sea a solas. Explorarnos, conocernos y saber así que sensaciones nos produce. Podemos ayudarnos de algún objeto porque obviamente, por cuestiones ergonómicas, será más sencillo. Al contrario que la vagina, el ano no tiene lubricación natural por lo que si queremos introducir cualquier cosa, un lubricante es de mucha ayuda…

Sexo anal en compañía

Si es tu primera vez, lo mejor es practicarlo con una persona con la que tengas un mínimo de confianza. Porque aunque puedes tener un orgasmo estupendo con el sexo anal, no siempre es el caso y así te garantizas que va a parar si se lo pides (y también que te va a estimular el clítoris, los testículos, el perineo o los pezones mientras tanto si te gusta…). Se aconseja esperar a estar en una situación de mucha excitación. Porque así la zona estará más relajada y dilatada. La saliva es un  lubricante natural. ¡Sí, existe el anilingus!  (no apto para gente escrupulosa, aunque sobra decir que una ducha o un baño caliente con espuma es muy estimulante y la preparación ideal para cualquier encuentro…). Existen productos que relajan la zona. No es aconsejable un lubricante anestesiante porque entonces… ¿para qué practicas sexo anal? Usar un preservativo siempre resulta más higiénico y previene enfermedades de transmisión sexual. También se pueden usar guantes de látex o dediles si la penetración es con los dedos. El uso progresivo de uno o más dedos ayudará a acostumbrar la zona a la penetración. Incluso puede ser un fin en sí mismo.

Sobre los artículos eróticos, se venden objetos que pueden ser usados con imaginación para todas las posibles combinaciones: tanto para chicas con chicas, chicos con chicos, chicos con chicas, chicas con chicos, trans... Hablamos de dildos (del italiano diletto, “deleite”) cuando son juguetes con formas simples para la penetración (generalmente de silicona, el mejor material, porque es no poroso y no alberga virus). Los plugs son más pequeños y para las primeras ocasiones son más adecuados ya que también pueden servir como dilatadores. También se emplean para el vaginismo por su tamaño reducido. Los arneses o  straps on en inglés (hay gente que los sigue conociendo como “bragueros”, aunque los pueden llevar los chicos) ayudan a sujetar los dildos. Algunos son dobles y permiten la doble penetración, tanto para quien lo lleva y como para quien la recibe.

Y si después de todo esto, sigues pensando que no es lo tuyo, que a lo mejor te gusta simplemente que te metan mano por detrás pero poco más, pues ya está, porque lo importante en la sexualidad es la libertad que debe tener cada persona de elegir lo que le da placer.

 
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