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Desmontando mitos en torno al aborto

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Vamos a tratar de despejar algunas ideas falsas muy comunes que rodean a la interrupción voluntaria del embarazo en México

aborto legal y seguroAborto legal y seguro


La falta de acceso al aborto legal y seguro es una violación a los derechos reproductivos de las mujeres y tiene un impacto negativo en el ejercicio de sus derechos humanos, sus oportunidades de vida y su futuro.

Mito 1: El aborto es ilegal en México

En México el aborto es un delito que se regula a nivel local. Cada entidad federativa establece cuándo el aborto es delito o no, qué procedimientos debe seguir una mujer para solicitar la interrupción legal del embarazo y cómo debe prestarse el servicio en las instituciones de salud.

El aborto en casos de violación es legal en todo México. Aunque, el plazo para abortar por esta causa es diferente según los estados. En diez estados se establece expresamente que el aborto (en caso de violación) se podrá realizar durante el primer trimestre de embarazo. Mientras que en las 22 entidades restantes no se establece plazo para la interrupción.  

En cuanto a las otras causas en las que el aborto es legal tenemos: por aborto imprudencial en treinta entidades, peligro de muerte en 25 entidades, malformaciones de producto en 14 entidades, graves daños a la salud de la mujer en 13 entidades, inseminación forzada en once entidades, causas económicas (cuando se tengan al menos tres hijos) en una entidad y voluntad de la mujer en las primeras doce semanas de gestación en una entidad.

La regulación del delito de aborto varía de entidad a entidad, con lo cual se genera una situación de discriminación jurídica, en que las mujeres tienen más o menos derecho a interrumpir un embarazo dependiendo del lugar de su residencia. Las regulaciones son muy heterogéneas y en general restrictivas, excepto en el DF donde el aborto está permitido en las primeras doce semanas de gestación.

Sin embargo, el acceso efectivo de las mujeres a las causales legales de aborto en las entidades  federativas es bastante precario o nulo, aún en los supuestos legales. Lo cual denota una gran brecha entre la ley y el ejercicio efectivo de este  derecho.

Mito 2: Las legislaciones restrictivas con el aborto, reducen su número

Dificultar la interrupción legal del embarazo no hace que descienda su número. A lo largo de la historia de la humanidad, queda patente que cuando una mujer quiere abortar, aborta, independientemente de las condiciones de seguridad sanitaria y normativa. Existen numerosos métodos caseros (bebedizos de hierbas, introducción de objetos punzantes en el útero, ingesta de pastillas, etc.) para provocar abortos. Según los datos de la ONG Ipas, dedicada a la defensa de los derechos sexuales y reproductivos en el mundo, se producen de media 30 veces más de muertes maternas en países donde el acceso al aborto está legalmente restringido. Además, esto tampoco reduce la tasa de abortos ya que la restricción del aborto suele ir asociado a la escasa, nula o inadecuada educación sexual.

Mito 3: La vida comienza en la concepción

Esto es falso, la vida comenzó hace millones de años. Es un ciclo y antes de la concepción también hay vida, presente tanto en el óvulo como en el espermatozoide por separado.
El feto es un estado embrionario que tiene vida, pero no es persona porque no tiene independencia fisiológica de la mujer.
Cuando hablamos de la regulación del aborto, hablar de la vida en abstracto es tramposo. ¿Qué pasa con la vida de las mujeres que no quieren/no pueden ser madres? ¿De qué vida hablamos cuando se habla de la vida?

Mito 4: La anticoncepción de emergencia es abortiva

Es absolutamente falso, la pastilla del día después lo que hace es evitar la fecundación si está no se ha producido aún cuando la mujer se la toma, es decir hasta unas 72 horas después del coito sin protección. Sin embargo si la fecundación entre el óvulo y el espermatozoide ya se ha producido, una vez tomada la píldora, esta no es efectiva y la mujer continuará con su embarazo sin ningún efecto secundario aunque se haya tomado la píldora del día después.  

Mito 5: El aborto es peligroso para la vida de la mujer

Falso, el aborto legal es más seguro que un parto. Así lo demuestran estudios oficiales y revistas médicas de ginecología y obstetricia. Lo que es peligroso es criminalizar el aborto y a los/las profesionales que lo practican, abocando a las mujeres a realizarse abortos sin condiciones mínimas de seguridad sanitarias, poniendo en peligro su vida y su salud.

Mito 6: Abortar provoca traumas psicológicos

No existe ninguna evidencia médica del llamado síndrome post-aborto, un supuesto cuadro que afectaría a la salud mental de las mujeres que interrumpen voluntariamente su embarazo. Ningún estudio ha vinculado determinados estados de ánimo o trastornos psicológicos ni psiquiátricos con la práctica del IVE. Lo que sí parece lógico es que si una mujer, en lugar de apoyo y comprensión, se encuentra en un entorno hostil, con fuertes convicciones religiosas y morales en contra del aborto, pueda experimentar sensaciones de remordimiento y culpa. En definitiva, al igual que existen tantos motivos para desear ser madre o para no querer serlo como mujeres en el mundo, la forma en que se experimente una IVE -o cualquier otro acontecimiento vital- es particular para cada una y depende de su contexto cultural, socioeconómico, religioso, legal, etc.

 
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