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¿Qué es el SLOW SEX?

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Dedicarle más tiempo a las relaciones sexuales proporciona un mayor placer.

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El slow sex supone dedicar  tiempo en las relaciones sexuales para invertir en el placer. A través de esta práctica se pretende aumentar el conocimiento propio y la comunicación con la pareja, propone que ralenticemos y disfrutemos más de todas las etapas de una relación sexual, sin metas ni objetivos definidos que puedan perturbar su desarrollo.

Ya lo dijo la genial Mae West: “Cualquier cosa que merezca la pena hacer, hay que hacerla lentamente”. Una vez que se ha erotizado la psique, el resto es coser y cantar

Aquí hay que ser creativ@s, no deben existir papeles preestablecidos por ser mujer u hombre. Jugar y probar, comunicarse sin prejuicios ni temores hace que las relaciones sean más satisfactorias.

Por eso, antes que nada, es importante que la persona juegue y explore con su propio cuerpo: qué partes le producen más placer al tocarlas, con cuál no se siente bien, dónde tiene que fortalecer, no sólo para disfrute individual sino para comunicárselo a la pareja y guiarla.

Explora centímetro a centímetro el cuerpo de tu pareja con la boca, la lengua, los dedos, las manos, con el cabello, todo esto permite un derroche de placer. No vayas directo/a “al grano”, es bueno que disfrutes del momento sin ponerte ningún final preestablecido, el coito.

Mantén los umbrales altos con más besos, diálogos, susurros, jadeos. Dile lo mucho que estás disfrutando y lo que quieres que te haga. Disfrutar de cada instante sin pensar en el siguiente, sin estar ansioso por llegar a la penetración o al orgasmo. De esta manera, se aumenta el erotismo del encuentro sexual, se genera deseo y placer. Si aprendes, y es practicar, a controlar la respiración y los ritmos, mejorara aún más!

La  pasión y el desenfreno de un sexo rápido y pasional no están reñidos con el slow sex. Son estilos diferentes pero ambos placenteros. Todo depende de la situación, del momento y de la pareja. A veces los ritmos frenéticos, el estrés, las rutinas o el cansancio influyen negativamente en el acto sexual, por eso una buena alternativa es parar, relajarse, ponernos mentalmente en onda “erótica” y ¡practicar slow sex!

 
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